La Plaza Roja de Moscú: visita obligada

IMG_5432Recorrer Rusia implica hacer una lista de lugares y según el tiempo que tengamos, elegir las visitas obligatorias y poner en segundo orden las que pueden quedar para otra vez. En el número uno de la lista prioritaria está, sin equivocación, la Plaza Roja de Moscú. Te dejamos nuestra guía para recorrerla de la mejor forma.

La Plaza Roja es el lugar más representativo de Moscú y por ende, de toda Rusia. Su ubicación y los eventos importantes que alberga le imprimen la impronta mística que la envuelve. Y dentro de ella se puede conocer la historia antigua, moderna y actual de Rusia, la religión, el líder más grande de un movimiento 100% antireligioso y hasta ir de compras.

La historia dice que fue levantada por Iván III (no es Iván El Terrible, es uno anterior) y que allí tuvieron lugar mercados, ceremonias, coronaciones de zares y hasta ejecuciones públicas. No se llama “Roja” por la pintura de sus ladrillos (que es de los últimos años) ni por el color del comunismo sino porque en ruso antiguo se llamaba “Plaza Bonita” y esa palabra en ruso moderno significa “roja”.

En la Plaza Roja se puede ver la Catedral de San Basilio, el Museo Histórico de Rusia, el Mausoleo de Lenin y el centro comercial GUM. Además, a su lado está el Kremlin y el puente que atraviesa el Río Moscú.

La mejor forma de llegar a la plaza es con el metro; la estación es Teatralnaya y dependiendo de dónde te alojes, el camino varía, pero no debe haber un moscovita que no sepa indicarte cómo llegar a la estación más importante de Rusia.

La Plaza Roja a la noche, increíblemente linda.
La Plaza Roja a la noche, increíblemente linda.

Desde ahí caminás hacia la Plaza Roja y lo primero que alcanzás es el Museo Histórico del país: el museo de historia más grande de Rusia, fundado en 1872, cuenta con 39 salas distribuidas en dos pisos que representan la historia de Rusia desde los tiempos más antiguos hasta principios del siglo XX. Abre de miércoles a lunes de 10 a 18 horas y cierra, además de los martes, los primeros lunes de cada mes. Las entradas se pueden comprar hasta las 17 horas. Cuesta 250 rublos para adultos y 60 para niños. Más información oficial, acá.

La fachada del Museo de Historia Nacional de Rusia
La fachada del Museo de Historia Nacional de Rusia

Luego, hacia la izquierda está el Centro Comercial GUM: un shopping centre de lujo, con marcas y precios acordes a la decoración, pero que es interesante para recorrer, por sus puentes y diseños, más allá del consumo que no es muy interesante para los mochileros. De todos modos, en Rusia un café y un té (sobre todo el té) no varían mucho el precio según el lugar, así que se pueden consumir en cualquier comercio. Además, baños limpios y gratis, algo que en el país más grande del mundo no abunda.

GUM es la sigla de “Principales Tiendas Universales” en idioma ruso y surgieron en la época soviética (se llamaban Tiendas Universales Estatales, misma sigla), por más que hoy son centros comerciales como otros en el mundo. Abre todo los días de 10 a 22 horas y ofrece más información acá 

GUM, antes soviético, ahora comercial de lujo.
GUM, antes soviético, ahora comercial de lujo.

Si seguimos, veremos la Catedral de San Basilio: esta construcción, considerada Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, fue construida entre los años 1555 y 1561 por orden de Iván El Terrible y según la leyenda, cuando se terminó de hacer los arquitectos fueron cegados “para que no pudieran volver a construir una maravilla igual a la que recién inauguraban”. En 1929 las autoridades soviéticas cerraron la Catedral para las ceremonias religiosas y sacaron de ella las campanas. San Basilio volvió a abrir al culto en 1991.

Abre de miércoles a lunes de 11 a 18 horas y cierra, además de los martes, los primeros lunes de cada mes. Las entradas se pueden comprar hasta las 17 horas. Cuesta 250 rublos para adultos y 50 para niños. Más información oficial, acá.

La Catedral de San Basilio, ícono de Moscú.
La Catedral de San Basilio, ícono de Moscú.

Lo otro que queda estrictamente adentro de la Plaza Roja es el Mausoleo de Lenin: abierto todos los días menos los lunes y viernes de 10 a 13 horas, la entrada es gratuita. Nosotros fuimos y no lo recomendamos. Conocemos la historia de Rusia y la importancia de Lenin para ella y para el curso histórico de toda la humanidad pero no pensamos que aporte en nada ver su cuerpo. Además de estar muy maquillado y con una luz amarilla que lo asemeja mucho a muñeco de cera, el recorrido que se hace hasta llegar a su mausoleo no tiene ningún atractivo. Si de todos modos querés ir, recomendamos ir a eso de las 9 para no tener tanta fila, porque la gente se amontona rápido y se va el día en la espera. Más datos acá

El Mausoleo de Lenin no nos cautivó.
El Mausoleo de Lenin no nos cautivó.

Luego, apenas afuera de la Plaza Roja está el Kremlin: nosotros aconsejamos visitar dos de sus tres exhibiciones, si se tiene tiempo, y si no únicamente la principal. El Kremlin es el centro histórico de Moscú, la parte más antigua de la ciudad y la residencia oficial del presidente de la Federación Rusa desde 1264 (antes de que existiera esta figura era de los príncipes de Moscú). En 1367 se cambiaron las murallas de madera por las de piedra blanca y recién en la segunda mitad del siglo XV el complejo se reconstruyó y tomó su imagen actual, con la Plaza de las Catedrales en el centro. Adentro de él, la Catedral de la Dormición es el edificio más antiguo de Moscú que sigue en pie, construido entre 1475 y 1479.

El Kremlin abrió para los visitantes en la época soviética, en 1955. Ese mismo año se prohibió  residir en su territorio aunque recién en 1961 los últimos habitantes de la zona abandonaron sus viviendas. En 1990 el complejo arquitectónico fue incluido en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

Abre de viernes a miércoles de 10 a 17 horas y las entradas se pueden comprar desde las 9:30 hasta las 16:30. Cuestan 500 rublos si se las quiere visitar sin tour y 900 para hacerlo con guía.

La entrada a la otra exhibición que recomendamos, la de la Armería del Kremlin, que fue fundada en 1508 como arsenal real. Casi tres siglos después, en 1806, Alejandro I convirtió la Armería en un museo público y en 1860 se convirtió en el museo oficial del Kremlin. Cuenta con una colección de armas antiguas, prendas de vestir y equipajes de los zares rusos, está muy interesante.

Tiene horario restringido: se entra a las 10, 12, 14:30 o 16:30 horas y el ticket electrónico cuesta 700 rublos sin guía y 1.100 con tour incluido.

Más datos del Kremlin acá o en el siguiente link para comprar las entradas online.

El Kremlin y su Plaza de las Catedrales, espectacular.
El Kremlin y su Plaza de las Catedrales, espectacular.

Además, el lugar más fotogénico para inmortalizar tu visita a la Plaza Roja es el puente que atraviesa el Río Moscú, que se sitúa detrás de la Catedral de San Basilio, unos 100 metros “saliendo” de la plaza por el lado opuesto al que entramos.

El Kremlin desde el Río Moscú.
El Kremlin desde el Río Moscú.

¿Qué te tienta más para visitar? ¿Estuviste allí? ¿Qué fue lo que más te impactó? Esperamos tus comentarios y si conocés a alguien que esté por ir, compartile el post o avisale que ponemos más información en nuestra página de Facebook.

Nos vemos A la Vuelta

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